💡 ¿Estás pensando en donar un riñón?
Esta página comparte información general para ayudarte a entender el proceso. Cada camino de donación es único, así que habla con tu equipo de trasplantes para recibir orientación y recomendaciones médicas específicas para ti.

Donación de Riñón en Vida

Esperanza de vida

Donar un riñón es una cirugía mayor, pero no se ha demostrado que reduzca la esperanza de vida de la persona donante. Curiosamente, quienes donan un riñón viven más que el promedio de la población. (Fehrman-Ekholm, 1997)

Algunos expertos atribuyen esto al sesgo de selección —solo se aprueba a personas sanas para donar—. Otros creen que los efectos emocionales positivos de la donación pueden contribuir a una mejor salud.

Complicaciones quirúrgicas

Las personas donantes pueden presentar problemas postoperatorios a corto plazo como sangrado, infección o fiebre. Estas complicaciones suelen ser leves y se tratan con atención médica estándar.

Tiempo de recuperación

La nefrectomía para donación generalmente se realiza por vía laparoscópica. La mayoría de las personas donantes vuelven a casa en 1–2 días y regresan al trabajo en 1–4 semanas, según el tipo de empleo. La cirugía no laparoscópica implica una recuperación más larga.

Tasa de mortalidad

La tasa de mortalidad para la donación renal de donante vivo es del 0.007%, es decir, 7 fallecimientos por cada 100,000 cirugías. Como referencia, la tasa de mortalidad infantil en EE. UU. en 2019 fue de 558 por cada 100,000—80 veces mayor.

El riesgo puede ser menor en los Donor Care Network Centers of Excellence.

Resultados a largo plazo

La donación de riñón no reduce la esperanza de vida, pero la investigación muestra un pequeño aumento del riesgo de insuficiencia renal a lo largo de la vida en comparación con personas sanas que no donan.

El aumento del riesgo se debe a que las personas donantes viven con un solo riñón, pero el riesgo absoluto sigue siendo bajo.

Exclusiones automáticas

Generalmente se excluye a quien presente: