Acceso para hemodiálisis: catéter, fístula e injerto

La hemodiálisis necesita una vía confiable para sacar y devolver sangre. Oirás tres opciones: catéter (temporal), fístula (preferida a largo plazo) o injerto (cuando las venas no son ideales). La diálisis peritoneal usa otro acceso (catéter abdominal) y no se cubre aquí.

Comparación rápida

Catéteres

Tubos flexibles colocados en una vena grande (a menudo en el pecho). Comunes cuando hay que empezar la diálisis ya. Algunos son temporales (UCI/cuello); la mayoría de líneas ambulatorias son tunelizadas con manguitos para reducir infecciones.

Fístulas (AVF)

Una pequeña cirugía ambulatoria conecta una arteria con una vena—generalmente en antebrazo o brazo. En semanas, la vena se engrosa y es más fácil de usar.

Injertos (AVG)

Un tubo sintético conecta una arteria con una vena—útil cuando las venas son muy pequeñas o están dañadas para una fístula.

Elección y tiempos

Cuidados básicos del acceso

Cuándo llamar

Preguntas para tu equipo: ¿Qué acceso es mejor para mí y por qué? ¿Cuál es mi cronograma objetivo? ¿Cómo sabremos si la fístula/injerto está lista? ¿Cuáles son mis señales de “llamar ahora”?

Contenido educativo. Tu cirujano y el equipo de diálisis ajustarán la elección y los cuidados del acceso a tu situación.